TIPS
EducaGIST

Tips Recientes

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El intestino grueso es una porción del tubo digestivo que mide aproximadamente 1.5 metros de largo. En él, se produce la absorción principalmente de agua y la formación de las heces. Se compone del ciego, las porciones del colon (ascendente, transverso, descendente), el recto y el ano. El recto por su parte, tiene una longitud de 15 cm y su función es el almacenamiento temporal de las heces asociado al estímulo posterior de la defecación.

El cáncer colorrectal es una enfermedad tumoral maligna (masa con características invasivas) que se puede presentar desde el inicio del colon (válvula ileocecal) hasta el ano. Dicho tumor, ocurre debido a una falla en el control de la multiplicación de células específicas que se encuentran en su interior. Dependiendo del tipo de célula involucrada, puede tratarse de diferentes tipos de cáncer. En el cáncer colorrectal, lo más frecuente es el adenocarcinoma (90-95% de los casos), siendo otros subtipos menos frecuentes como el GIST, entre otros. Su ubicación más común es en recto con un 45%, y colon sigmoide con un 25%.

La patogénesis (orígen) del cáncer colorrectal es multifactorial; incidiendo en su desarrollo tanto factores ambientales como genéticos que serán discutidos en la sección de factores de riesgo.

Entre los tumores del tubo digestivo, el cáncer de colon parece ser el de mejor pronóstico, siendo posible una cirugía exitosa en un 95% de los casos. A pesar de ello, en Chile el cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por tumores malignos después de cáncer gástrico, siendo el cáncer de recto más agresivo que el de colon, con una recurrencia (vuelve a aparecer el tumor) de hasta un 50%.

El cáncer colorrectal se encuentra dentro del GES (Garantías Explícitas en Salud), motivo por el cual, bajo ciertas características, algunos de sus tratamientos se encuentran cubiertos.

A pesar de que es una enfermedad cubierta por el GES, existen ciertos medicamentos indicados en casos específicos que son de alto costo y que no están incorporados. En dichos casos, hay dos alternativas adicionales; el CAEC (Cobertura adicional de enfermedades catastróficas) para personas que pertenecen a una Isapre, y la Ley Ricarte Soto. Esta última consiste en un sistema de protección financiera para diagnósticos y tratamientos de alto costo, de carácter universal, que es asegurado por Fonasa a todos los beneficiarios de los sistemas previsionales de salud de Chile (Fonasa, Isapres, Fuerzas Armadas).

¿Cuáles son los factores de riesgo?

La causa del cáncer colorrectal como ya se mencionó, es multifactorial, por lo que existen una serie de factores ambientales y factores genéticos que inciden en su desarrollo, y que serán descritos a continuación.

La edad es el factor que más influye respecto a cualquier otro factor demográfico, puesto que la mayor incidencia ocurre entre los 65 y 80 años. Por otro lado, se ha visto que el consumo de dieta pobre en fibra, fruta y verdura y rica en grasas animales, carnes rojas y procesadas promueven la secreción de ácidos biliares y cambios en la flora intestinal que llevan a la aparición de sustancias potencialmente carcinogénicas. Otros elementos del estilo de vida como el consumo de alcohol, el tabaco, la obesidad y la inactividad física se asocian con el aumento del riesgo de cáncer colorrectal.

Existen algunas enfermedades como la colitis ulcerosa, fibrosis quística, acromegalia, entre otras, que pueden aumentar considerablemente el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Además, también hay un mayor riesgo en aquellas personas que hayan tenido cáncer previamente y que fueron tratadas con radioterapia de abdomen y pelvis.

En cuanto a los factores genéticos, el 75% de los cánceres no están asociados a antecedentes familiares (de tipo esporádicos), mientras que el 20% restante aparece un componente familiar (familiares de primer y/o segundo grado afectos de cáncer colorrectal). El otro 5% proviene de enfermedades hereditarias específicas, como son la Poliposis Adenomatosa Familiar y el Síndrome de Lynch.

Los genes específicos que se han visto mayormente relacionados con el desarrollo de cáncer colorrectal son RAS, MYC, SRC, APC, TP53, entre otros. Uno de los más frecuentemente alterados es el gen RAS en sus tres variantes (HRAS, KRAS, NRAS), lo cual genera un estímulo inadecuado en el crecimiento celular. La importancia de mencionar esto está en el constante estudio de nuevos tratamientos dirigidos a las mutaciones específicas que se producen en cada tipo de cáncer.

¿Cómo puedo prevenir?

Existen diferentes maneras para poder prevenir y disminuir el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Dentro de las conductas que se pueden tomar, está una dieta sana y actividad física, pues existen muchísimos estudios que asocian la obesidad con un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. La actividad física como factor por separado, también ha demostrado una relación inversa con el desarrollo de cáncer de colon (no así en el cáncer de recto). En cuanto a la alimentación, no considerando su relación con la obesidad, la evidencia es poco consistente, sin embargo, se recomienda un alto consumo en frutas y verduras y disminución de carnes rojas. En estudios recientes, se ha visto que el tabaco puede aumentar 1.5 a 3 veces el riesgo, por lo que el cese del hábito es de suma importancia.

En general, si mantenemos una vida sana, con un peso adecuado, actividad física recurrente y alimentación equilibrada, además de no fumar, y consumir alcohol con moderación, estaríamos tomando la mayoría de las medidas para prevenir el posible desarrollo de un cáncer colorrectal. De igual manera, hay que considerar que estas son las conductas que podemos tomar cada uno de nosotros, sin olvidar que existe casos con predisposición genética y enfermedades hereditarias.

Es importante que, aquellas personas que tengan un antecedente personal o familiar (de primer grado) previo de cáncer colorrectal, u antecedente de enfermedades que puedan incidir en su desarrollo, entreguen dicha información a su médico tratante con el fin de tener una alta sospecha en caso de síntomas sugerentes y de realizar los estudios preventivos que estén indicados. 

¿Cuáles son los síntomas?

En el cáncer colorrectal, los síntomas aparecen de acuerdo con la ubicación y el tamaño del tumor.

Lesiones colónicas izquierdas: dolor abdominal, cambios en el ritmo intestinal (estreñimiento, diarrea), sangre en las heces, síntomas de obstrucción intestinal (dolor abdominal, distensión, ausencia de deposiciones, ausencia de gases).

Lesiones colónicas derechas: masa abdominal, signos de anemia (palidez, fatiga) debido a presencia de sangre oculta en las heces que no se percibe a simple vista, por lo que puede sangrar por un largo período antes de que sea notorio.

Lesiones rectales: sangrado rectal (rojo brillante) en el 50% de los pacientes, disminución del calibre de las heces, cambio del ritmo intestinal, defecación imperiosa y sensación de evacuación incompleta.

Además de dichos síntomas, puede presentarse baja de peso importante y síntomas derivados de presencia de metástasis en casos avanzados.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico se hace a través de una colonoscopia y biopsia de la zona comprometida para su estudio al microscopio.

La colonoscopia es un procedimiento invasivo realizado por un médico especialista. Permite visualizar en tiempo real el interior del aparato digestivo, específicamente recto, colon y la última porción del intestino delgado. Además de poder observar posibles lesiones o alteraciones, a través de la colonoscopia también se pueden realizar procedimientos y algunos tratamientos.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El principal tratamiento para el cáncer colorrectal es la cirugía para retirar el tumor, lo cual, debe incluir márgenes amplios, resección de linfonodos asociados y, en caso de estar indicado, resección de otros tejidos que pudiesen estar afectados. Dependiendo de la ubicación del tumor, es el tipo de cirugía que se realiza. Específicamente en el cáncer de recto, la cirugía se vuelve más complicada que en colon, pues el acceso a la zona es difícil, generando que en ocasiones, no se pueda retirar en su totalidad el tejido comprometido, por lo que suelen tener mayor recurrencia (que vuelva a aparecer) y peor pronóstico. En casos de metástasis, específicamente metástasis en hígado, la resección quirúrgica de la metástasis (cumpliendo ciertas características) puede mejorar el pronóstico.

Además de la cirugía, existe la terapia adyuvante (terapia posterior a la cirugía) y terapia neoadyuvante (previo a la cirugía) que incluyen quimioterapia y radioterapia dependiendo de la etapa del cáncer, tamaño del tumor y la ubicación. La decisión de su uso depende de un equipo multidisciplinario. En términos generales, cuando dichas terapias se encuentran indicadas, el tratamiento suele ser con quimioterapia adyuvante en cáncer de colon, y con quimioterapia y radioterapia neoadyuvante y adyuvante en cáncer de recto.

En cuanto a las nuevas terapias, existe la inmunoterapia. Estos tratamientos se encuentran en constante evolución, sin embargo, aún no está aprobado su uso con cobertura GES en cáncer colorrectal. Dentro de los tratamientos que se están estudiando, existen las vacunas, agentes inmunomoduladores, inhibidores de puntos de control, estudios asociados al microbioma intestinal, entre muchos otros. Dentro de los que ya se encuentran aprobados por la FDA (Food and Drugs association) están los inhibidores de puntos de control como el nivolumab, pembrolizumab e ipilimumab, anticuerpos monoclonales que actúan sobre el factor de crecimiento vascular endotelial (VEGF) como bevacizumab y ramucirumab, y sobre el receptor del factor de crecimiento epidermal (EGFR) cetuximab y panitumumab, entre otros tratamientos.

El sistema inmune cumple un rol complejo en el desarrollo del cáncer y, por consiguiente, en su tratamiento. Nuestro sistema inmune, dentro de sus múltiples labores, cumple con la función de destruir células que se comportan de manera aberrante, o se multipliquen de manera incorrecta. Las células tumorales, que poseen este comportamiento, desarrollan maneras de “engañar” al sistema inmune para evitar ser eliminadas y continuar creciendo, motivo por el cual, además de muchos otros factores, termina por generarse el tumor. Además, estados inflamatorios crónicos (en los cuales también participa el sistema inmune), aumentan también la actividad del tumor, y aumentan el mismo riesgo de desarrollar cáncer.

En los casos donde la cirugía no es curativa, debe plantearse terapia paliativa especialmente cuando son sintomáticos. Esta consiste en disminuir las molestias generadas por el cáncer y mejorar la calidad de vida de la persona sin tener intenciones curativas.

Finalmente, existen estudios en Chile relacionados con las nuevas terapias y que se encuentran en fase de reclutamiento (búsqueda de participantes). Si te interesa saber más de los mismos puedes ingresar a la página www.ensayosclinicos.cl donde encontrarás toda la información.

Referencias

1. Sukeshi P, Devalingam M (2018). Inmunotherapy in colorectal cancer: for the select few or all. Journal of gastrointestinal oncology, 9(1), 170-179.

2. Marco Ayala (2017). Cáncer Colorrectal. Síntesis Universidad de Chile (Biblioteca digital dinámica para estudiantes y profesionales de la salud). 

3. Finlay A Macrae, Johanna Bendell. Clinical presentation, diagnosis, and staging of colorectal cancer. En Kenneth K Tanabe (Ed), UptoDate. Recuperado en enero 2021 https://www.uptodate.com/contents/clinical-presentation-diagnosis-and-staging-of-colorectal-cancer

4. Finlay A Macrae. Colorectal cancer: Epidemiology, risk factors, and protective factors. Richard M Goldberg, David Seres (Ed) UptoDate, Recuperado en enero 2021. https://www.uptodate.com/contents/colorectal-cancer-epidemiology-risk-factors-and-protective-factors

5. Ministerio De Salud (2019). Resumen Ejecutivo Guía De Práctica Clínica Cáncer Colorectal En Personas De 15 Años Y Más. Santiago, MINSAL. 

6. Jeffrey W Clark, Axel Grothey. Systemic therapy for nonoperable metastatic colorectal cancer: Selecting the initial therapeutic approach. Richard M Goldberg (Ed), UptoDate, recuperado en enero 2021. https://www.uptodate.com/contents/systemic-therapy-for-nonoperable-metastatic-colorectal-cancer-selecting-the-initial-therapeutic-approach

7. Ministerio de Salud (2018). Informe de Evaluación Científica Basada en la Evidencia Disponible. Cáncer Colorrectal. Santiago, MINSAL.

 



Recuerda que puedes descargar nuestra aplicación móvil
en los siguientes enlaces:

Educa GIST es posible gracias a